
1. Galaxias y Agujeros Negros: Como sabéis, se conoce la existencia allá arriba de varias galaxias caníbales, la mayoría con un agujero negro por estómago. Nuestra amada Via Láctea (por cierto, en proceso actual de cepillarse a la galaxia enana de Sagitario) podría ser fácilmente devorada por otra. Con respecto a nuestro planetillo, contaros que viene por allí, a unos 480.000 km/h, una galaxilla llamada Andrómeda que por lo visto tiene unas ganas tremendas de fusionarse con nosotros, aunque se cuenta que ha dejado lo del festín para dentro de unos dos mil millones de años. Respiremos tranquilos.

2. Estrellas Gigantes: Si una estrella gigantona explotara cercilla, la radiación emitida convertiría nuestro aire en óxido nitroso, que creo que se llama, o gas de la risa. Por si fuera poco, añadir que la radiación convertiría también nuestros mares y océanos en cocinas vivientes que fundirían a su paso todo lo que encontraran.
3. El Sol: Nuestro solete, de momento es bastante pequeño. Pero que no os quepa la menor duda que írá aumentando de tamaño hasta que acabe finalmente por asarnos vivitos dentro de unos 8 o 9 mil millones de años.
4. Cometas: Ya por último, deciros que estas bolas de fútbol congeladas, algunas de hasta 5 km de diámetro, causan, sino máxima destrucción, por lo menos la suficiente para acongojar a toda la población. Lo único que jueja a nuestro favor es el frívolo hecho de que sólo nos golpea una cada 500 mil millones de años.


